
Todos los hombres en algún momento de su vida se encuentran con su pasado, o quizá con el destino, que se encarga de solucionar lo que había quedado inconcluso, y con un mar de sentimientos, que lo único que logra es confundir, de tal modo, que lo que se creía superado había sido solo un espejismo, del cual no se puede escapar.
¿En que momento se pierde el control de la personalidad y se deja que otra persona la tome por uno?, es una pregunta que muchos se harán sin respuesta alguna, solo se sabe que todo comienza por el exceso de amor hacia los demás, o por querer agradar a la otra perso
na, sin poner limites, por que se cree que así no será correspondido.
Es cierto que se debe agradar a la otra persona pero sin dejar de ser uno mismo, ni dejar de lado lo que identifica a cada ser, el ser querido o deseado
no debería ser un asunto problemático ya que todos nacen con la virtud de amar, pero la obsesión por querer tener al ser aparentemente amado hace que se pierda todo control de la personalidad, quedando vulnerable a cualquier tipo de abuso.
Teniendo claro que el exceso de amor por los demás es falta de amor por uno mismo se puede empezar a establecer las prioridades que deben empezar por uno mismo para luego darle paso a los demos rompiendo así las cadenas de la dependencia que solo logra dañar al que es atado por estas.
¿En que momento se pierde el control de la personalidad y se deja que otra persona la tome por uno?, es una pregunta que muchos se harán sin respuesta alguna, solo se sabe que todo comienza por el exceso de amor hacia los demás, o por querer agradar a la otra perso
na, sin poner limites, por que se cree que así no será correspondido.Es cierto que se debe agradar a la otra persona pero sin dejar de ser uno mismo, ni dejar de lado lo que identifica a cada ser, el ser querido o deseado
no debería ser un asunto problemático ya que todos nacen con la virtud de amar, pero la obsesión por querer tener al ser aparentemente amado hace que se pierda todo control de la personalidad, quedando vulnerable a cualquier tipo de abuso.Teniendo claro que el exceso de amor por los demás es falta de amor por uno mismo se puede empezar a establecer las prioridades que deben empezar por uno mismo para luego darle paso a los demos rompiendo así las cadenas de la dependencia que solo logra dañar al que es atado por estas.